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Chapucilla 205

Chapucilla 201-250




Cambiar líquido de dirección

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Este bricolaje trata de la forma de sustituir el líquido de la servodirección, aumentando la longevidad de esta, al evitar la corrosión, oxidación y formación de espumas en los servo-mecanismos, protege estos contra el desgaste por el uso y de la pérdida de potencia y suavidad, disminuyendo los ruidos en la dirección asistida, en este vehículo Fiat 2.8 JTD, operación que debe realizarse antes de cada 5 años, tener en cuenta que no existe nada inmortal, aunque algún fabricante señale que no es necesario su cambio.

Antes de realizar esta operación de mantenimiento debemos asegurarnos de tener todo lo que podamos necesitar, además de la colaboración inestimable de un ayudante, si es posible:

  • 1 Litro mínimo de líquido para servo-direcciones
  • Dos caballetes
  • Gato hidráulico
  • Jeringuilla
  • Alicate
  • Un pedazo de manguera
  • Abrazadera metálica para 19 m/m
  • Atornillador
  • Trapo que no deje hilos
  • Recipiente de recogida
  • Serrín

Comienza la operación levantando la cabina del vehículo con un gato hidráulico para poder colocar dos caballetes situados en los puntos de elevación dispuestos bajo la cabina y tras las ruedas motrices, una vez inmovilizado con seguridad el vehículo, continuamos desenroscando y quitando el tapón roscado del depósito del líquido de la dirección, situado delante y abajo del depósito del refrigerante, el cual vaciamos utilizando la jeringuilla.

Ahora nos introducimos bajo la cabina por el lado derecho, localizamos el manguito de goma proveniente del depósito del líquido de dirección, observamos que va sujeto con una abrazadera metálica de un solo uso, con el alicate y sin estropear el manguito eliminamos dicha abrazadera, con la mano desplazamos fácilmente dicho manguito, observamos que en el tubo metálico donde va alojado dicho manguito, dispone de un tetón metálico también que hace de tope de entrada y giro para dicho manguito, para ello el manguito también dispone de una hendidura para alojar dicho tetón.

Retiramos el manguito de goma, saldrá líquido, esparciéndose por el bastidor soporte del motor y cayendo al suelo por mas que intentemos evitarlo (en su momento verteremos serrín para recogerlo y evitar en lo posible su expansión), tras haber tapado con el dedo pulgar colocamos el pedazo de manguera en el conducto metálico de la servodirección para conducir el resto del líquido al recipiente de recogida, el manguito de goma lo dejamos que se vacíe (solo contiene la cantidad de líquido correspondiente a su longitud).

Pedimos a nuestro ayudante que gire el volante despacio de tope a tope de sus recorridos, operación fácil al estar ambas ruedas sin contacto con el suelo, apreciamos como sale más líquido al recipiente, así hasta agotar la salida de fluido.

Ahora, con la ayuda del trapo y un destornillador, limpiamos el fondo del depósito vacío del líquido de dirección, dentro del cual habremos observado cierto pose negro de residuos.

Nuevamente nos introducimos bajo nuestro vehículo, situamos el manguito de goma en su alojamiento abrazando el conducto metálico de la servodirección y respetando la posición relativa al tetón, previamente habremos introducido una abrazadera, la cual apretamos sobre el extremo del manguito de goma con un atornillador al uso.

A continuación rellenamos el depósito del líquido de dirección hasta su nivel indicado “MAX”, nuestro ayudante girará la dirección con el motor parado, lentamente de tope a tope de recorrido, unas diez veces, mientras observamos como en el interior del depósito se producen turbulencias y burbujeos, descendiendo progresivamente el nivel de líquido, el cual iremos rellenando conforme solicite, así hasta que desaparezca la emisión de burbujas y el nivel permanezca en su nivel “MAX”.

Tras todo esto, comprobamos que no halla fugas en la zona debajo tratada y se procede a retirar los caballetes, y con las ruedas en el suelo, arrancamos el motor y lo mantenemos al ralentí de dos a tres minutos sin accionar el volante y a continuación maniobramos el volante varias veces de tope a tope, comprobando que la dirección gira libremente, sin torpezas y sin ruidos, como debe ser, revisamos el nivel de líquido y damos la operación por finalizada.

En caso de contacto de este líquido con los ojos, consultar con un médico.

Por último, no olvidar depositar todo el líquido extraído en un punto ecológico de recogida y tratamiento de estos.





Todo esto y mucho más en:

http://www.chapucillas.es


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